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CONCHA LÓPEZ


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XXIII – ESENCIAS


Ahora que la aurora
reclama sequía,
pues han sido muchas la lágrimas
que la noche ha derramado,
encerrada en su silencio,
te nombro,
protector de mis esencias,
para que jamás se esfumen
de mi sombra tus recuerdos.
Te nombro ahora,
que de tormentas insensatas,
surgen calmas,
reposo y paz,
luz y consuelo.
Te nombro sin miedos
y con la certidumbre
de que nada ha sido en vano,
de que el agua tempestuosa,
enredada en el viento,
no ha sido capaz de arrastrar a su paso
la sutil y efímera delicia del momento
en el que, sin más ansia
que la de ser un solo cuerpo,
dejamos que hablase,
sin palabras,
nuestro aliento.
Te nombro y recurro a ti,
como en otras ocasiones,
para aspirar una vez más,
tus esencias, pues son ellas el sustento
que mantiene viva mi esperanza.
Te nombro y recurro a ti
que me has entregado
más de lo que tienes,
más de lo que eres
y, en un generoso gesto,
has dejado tu alma
a merced de mis sentidos
y has hecho que sea para ti
tus ojos, tu sonrisa y tu piel,
toda tu existencia… Tu cielo.

De "El desván sin telarañas" - 2009


CONCHA LÓPEZ

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 29-11-2009
Última modificación: 00-00-0000


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XXIII – ESENCIAS


Ahora que la aurora
reclama sequía,
pues han sido muchas la lágrimas
que la noche ha derramado,
encerrada en su silencio,
te nombro,
protector de mis esencias,
para que jamás se esfumen
de mi sombra tus recuerdos.
Te nombro ahora,
que de tormentas insensatas,
surgen calmas,
reposo y paz,
luz y consuelo.
Te nombro sin miedos
y con la certidumbre
de que nada ha sido en vano,
de que el agua tempestuosa,
enredada en el viento,
no ha sido capaz de arrastrar a su paso
la sutil y efímera delicia del momento
en el que, sin más ansia
que la de ser un solo cuerpo,
dejamos que hablase,
sin palabras,
nuestro aliento.
Te nombro y recurro a ti,
como en otras ocasiones,
para aspirar una vez más,
tus esencias, pues son ellas el sustento
que mantiene viva mi esperanza.
Te nombro y recurro a ti
que me has entregado
más de lo que tienes,
más de lo que eres
y, en un generoso gesto,
has dejado tu alma
a merced de mis sentidos
y has hecho que sea para ti
tus ojos, tu sonrisa y tu piel,
toda tu existencia… Tu cielo.

De "El desván sin telarañas" - 2009


CONCHA LÓPEZ

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Publicado el: 29-11-2009
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