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Julio Serrano Castillejos


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Viento y brisa

Viento y brisa tenía el lejano oriente
de aquel mi pensamiento
bruñido con los pasos de mi tiempo
y en ese caminar
nunca cansino
de mil hojas bañadas de fragancia
viví sonriente
entre espinas y cardos expectables
recogiendo migajas del camino.

Fue el viento peregrino
la fuerza redentora de mis días
el soplo que encendiera fuertes velas
de mi barca audaz
en los sagrados mares de la vida.

Y fue la suave brisa
tan limpia como ala redentora
tan suave como mano de una novia
y de luces teñidas de una aurora
tan clara como gota
tan fresca como noria
la inerte saciedad de mi horizonte.

Viento y brisa tenía mi mansedumbre
de joven que limita
la intrepidez del tiempo
la saciedad del alba
la necia soledad tan peregrina
y el caballo cerrero de su alma.

Y esa brisa que corre entre las playas
reverdeció el jardín
de mi desierta vida solitaria
y como perla franca
y como luz plenaria
o como mar sin nombre
iluminó entonces
también altas y blancas atalayas.


Julio Serrano Castillejos

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 12-04-2014
Última modificación: 12-06-2019


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Viento y brisa

Viento y brisa tenía el lejano oriente
de aquel mi pensamiento
bruñido con los pasos de mi tiempo
y en ese caminar
nunca cansino
de mil hojas bañadas de fragancia
viví sonriente
entre espinas y cardos expectables
recogiendo migajas del camino.

Fue el viento peregrino
la fuerza redentora de mis días
el soplo que encendiera fuertes velas
de mi barca audaz
en los sagrados mares de la vida.

Y fue la suave brisa
tan limpia como ala redentora
tan suave como mano de una novia
y de luces teñidas de una aurora
tan clara como gota
tan fresca como noria
la inerte saciedad de mi horizonte.

Viento y brisa tenía mi mansedumbre
de joven que limita
la intrepidez del tiempo
la saciedad del alba
la necia soledad tan peregrina
y el caballo cerrero de su alma.

Y esa brisa que corre entre las playas
reverdeció el jardín
de mi desierta vida solitaria
y como perla franca
y como luz plenaria
o como mar sin nombre
iluminó entonces
también altas y blancas atalayas.


Julio Serrano Castillejos

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Publicado el: 12-04-2014
Última modificación: 12-06-2019


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