Déjame amarte libremente, sin límites
ni reservas, doblegarme ante tu cuerpo
amarte, adorarte divina Diosa, estar a
tus pies ante tu pedestal...
Déjame poseerte con todos mis sentidos,
encontrarte en mi mirada, poco a poco
acercarme más hasta embriagarme con
tu aroma, escuchar cuando me invites
a probar la miel de tus labios y mis
manos se deslicen por tus cabellos...
Déjame descubrir tu cuerpo, encender
tu llama, que te contagie este sentir,
que me desees como yo a tí, probar
los encantos de una noche junto a tí...
Déjame respirar tu aliento, recorrer tu
cuerpo, quemarme con el fuego que
surge de dos cuerpos sedientos de
pasión, amor y deseos; cual ave
fénix resurgir de las cenizas
y volverte amar...
Déjame nadar en tí, llegar a tus
profundidades, encontrar tu esencia
de mujer, morir y nacer en tí,
sujetarte fuerte y llevarte a recorrer
todo el universo mientras nos
quedamos sin aliento, anclando mi
alma en cada parte de tu cuerpo...
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