portal de la poesía virtual
portal de la poesía virtual

Mercedes A. Alexandre


ver poemario de Mercedes A. Alexandre
ver cuentos y ensayos de Mercedes A. Alexandre

Pastora La Gitana

Un delicado alfarero
tuvo que moldear su cuerpo.
Una espiga de trigo
balanceada por el viento
era su caminar lento.
Del color de la vendimia
tenía los ojos.
Sus cabellos,
un mar sin luna.
Sus senos,
unas doradas dunas.
Su boca,
una amapola sin arrancar
y el color de su piel,
el del barro
bajo la sombra de un olivar.
Así era Pastora,
la hermosa gitana
de las cuevas de Granada.

Marido tenía Pastora.
¡Guardián de su sombra!
y de sus ojos de mora.
Cuando le herían los celos
¡Lanzaba cuchillos al viento!
por agitar sus cabellos,
por tropezar con su cuerpo.

En las noches de frío
se arrullaban en el lecho,
cubriendo sus cuerpos
con la manta de piedra
que les ofrecía el techo.
Él, le besaba,
su vientre moreno,
ella, acariciaba
los rizos de sus cabellos.

Vivían un amor de fuego,
que hacía quebrarse a la luna,
desbordarse al riachuelo,
fundirse el hiero en la fragua,
¡espantarse a los mochuelos!.

Cuando llegaba el alba
anunciando un Sol nuevo,
se iluminaba la cueva
con un blanco mosquitero,
hecho de rayos rectos,
hecho de rayos simétricos.
El brasero de cobre
parecía esconderse
en una nube de incienso.

El Sol les hacía una jaula
de barrotes de nácar
convirtiendo a la cueva
en una estampa.

Aquella mañana de plata,
cruzó el marido la puerta
con camisa de seda blanca.
Miró a Pastora a la cara.
Le clavó el dedo en la frente
que a ella se le infundió
una afilada espada
con amenazas de muerte.

.__Si vas a la fuente por agua
ponte la toquilla negra.
Clava la vista en el suelo
hasta atravesar las piedras.
¡No me levantes los ojos
ni para rezarle al cielo!.__

************

El Albaycin estallaba
con palmas, cante y guitarras.



Era mañana de Corpus
y el barrio lo celebraba.

._¡Que tentación Virgen del Carmen!
salir un rato a la plaza
y pasear por las calles.
¡Ver fachadas encaladas!
blancas como la nieve
que a veces cubre mi alma.
Ver las macetas de barro
reventaditas de flores,
reventaditas de albahaca. ___

Pastora sale a la calle
con todo el cuerpo cubierto.
El miedo le late en las sienes
por haber roto el encierro.

Una comadre se acerca,
regalándole un clavel
y con debilidad de mujer
se lo prende en sus cabellos.

Un hombre la ve en el paseo
y le lanza un requiebro.

.__ ¡Ole las mujeres guapas
con claveles en el pelo!
Dignas de ir entre varales
y con un palio por cielo.__

Pastora se estremeció,
Como si hubiera pecado.
Volvió la cara morena
para esquivar el requiebro
y tropezaron sus ojos
con el mismísimo infierno.

********
Una mesa, dos sillas, dos copas
y su marido besando otra boca.
El alma se le volvió escarcha.
La sangre era puro hielo.
Y olvidó por un instante
aquella supuesta falta
por darle oído a un requiebro.

Las entrañas le temblaron
y sintió como su cuerpo
se preñaba de venganza.
Sus labios se convirtieron
en las alas de un jilguero
herido por dientes de perros.

Las enaguas se impregnaron
de olor a sangre y a miedo.
Los volantes rezumaron
chorros de mortal veneno.

Los gitanos se apartaron.
¡Todo rodó por los suelos!
Una botella estallada
se le enredó entre sus dedos
y las manos de Pastora
fueron tomando forma
de dos rejones muy negros.

Se agazapó sobre el suelo,
como una pantera en celo
y saltó sobre su cuello,
clavándole los cristales
hasta dejarle bien muerto.

La blanca camisa de seda
se fue bordando de grana,
con hilos de muerte
y agujas de venganza.

La blanca camisa de seda,
semejaba... una charca
hecha de sangre gitana
de Albaycines y tarantas.

El silencio,
se hizo dueño de la tasca.
Las paredes desconchadas
sudaban de odio y de rabia.
El cobre gritaba al cielo.
Los mantones que colgaban,
con sus flecos improvisaron
cordales de guitarras solitarias.

Pastora se quitó la toquilla
y se la lanzó a la cara,
dándole luego la espalda.
Salió a la calle despacio
como si la acariciara.

Caminó hasta su cueva
con la cara levantada.
Ya no miraba las piedras,
ni las atravesaba,
luego le rezó al cielo
pidiéndole la perdonara.
_____________________

Nota: Poema sacado de una obra de teatro inacabada y olvidada en el cajón de mi mesa.


Mercedes A. Alexandre

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 07-05-2003
Última modificación: 00-00-0000


regresar




libro de visitas

ver firmar



Página vista 134246 veces.