Guapa, por dentro y por fuera,
entre papeles siempre atrapada,
apenas tiene tiempo de saludar,
porque para todo la reclaman.
Escondida en el despacho,
pasa sus horas largas,
con su mochila a cuestas,
pero nunca se queja de nada.
Y cuando piensa que respira,
un poco mas relajada,
llega apresurado un cambio,
en el papel de las altas.
De sus cosas poco dice,
suele ser muy reservada,
sonrie, mas como todos,
puede dolerle el alma.
Cuantas cosas habrá,
de ella, de su sentir,
en el despacho reduccido,
si las paredes hablaran.
Y quizás nunca sabrá,
si no lo digo en voz alta,
cuanto es por todos querida,
cuanto nos es necesaria.
Nuestra gran secretaria,
a la que todos necesitamos,
por prudente, diligente, sábia,
te queremos, compañera mágica.
(mamen-secre 5ª Medicina Interna)
primavera 2003
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