portal de la poesía virtual
portal de la poesía virtual

Mario Maestro Marcín


ver poemario de Mario Maestro Marcín
ver cuentos y ensayos de Mario Maestro Marcín

HOY TE COMPRENDO...

Hoy que llegué a la edad adulta logré comprenderte..., Siempre has sido mi orgullo. Por tratar de seguir tus pasos me tropecé tantas veces..., por querer ser como tú, adoptaba tus poses y gestos, hasta me llegué a poner tus zapatos y a jugar a ser doctora como tú.
Hoy que llegué a la edad adulta, sé que por amor hiciste lo que creías que era imposible: soportaste penas y dolores; diste lo que era más preciado y valioso para ti: tu juventud y fuerza para darme lo mejor.
Hoy que llegué a la edad adulta comprendo tu actitud severa y tus exigencias, así como tu mano dura, tan sólo querías que yo fuera mujer de provecho, que me superara y fuera un ser humano de calidad, hoy sé que me estabas preparando para vivir.
Hoy que llegué a la edad adulta, sé que no eres perfecto, que en tu búsqueda de la verdad y la mejor manera de educarme cometiste errores, quizá no supe comprenderte en esos momentos..., pero la vida y mi propia experiencia me han enseñado a aceptarte como eres y hoy te amo.
Hoy que llegué a la edad adulta y trato de abrirme camino en la vida, sé que los triunfos se labran a base de fracasos y hoy admiro tu capacidad y constancia, tus esfuerzos y trabajo intenso, me enorgullece oir a tus colegas y alumnos referirse a ti con cariño, admiración y respeto.
Hoy que llegué a la edad adulta me percaté que tu cabello pinta canas y tus ojos visten ya anteojos; que tu piel ya no tiene esa frescura de la juventud y tus manos han perdido su vigor, todo me lo regalaste.
Hoy que llegué a la edad adulta comprendo que la vida tiene un ciclo y que hay objetivos que cumplir;me doy cuenta de que me falta camino por recorrer y proyectos que cumplir; pero me enseñaste que todo se puede, tengo un gran ejemplo en ti.
Gracias por enseñarme a tu manera los secretos de la vida; por tenderme la mano cuando tropiezo y caigo en el pozo de la desesperación; por enseñarme que en esta vida hay que luchar para realizar sueños y objetivos; por enseñarme que mi mayor proyecto en la vida SOY YO MISMA.
Me has enseñado tanto y es tanto lo que tengo que agradecerte, que un papel y una pluma no bastaría, pues aunque tengamos a veces opiniones opuestas y discutamos, sé que estarás cuando necesite un consejo o un apapacho genuino.
FUISTE, ERES Y SEGUIRÁS SIENDO MI ORGULLO, MI SUPER HÉROE Y HOY ESTOY CONVENCIDA:
¡EL MEJOR MÉDICO DEL MUNDO!

    TE AMO, tu hija Edith Díaz Romero.

Espacio concedido a la Srita. Díaz Romero.




Mario Maestro Marcín

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 23-07-2003
Última modificación: 25-07-2003


regresar




libro de visitas

ver firmar






Copyright © 2001-2003 Comunidad Poética Inc. Todos los derechos reservados.
Copyright © 2001-2003 Poetic Community Inc. Worldwide Copyrights.


HOY TE COMPRENDO...

Hoy que llegué a la edad adulta logré comprenderte..., Siempre has sido mi orgullo. Por tratar de seguir tus pasos me tropecé tantas veces..., por querer ser como tú, adoptaba tus poses y gestos, hasta me llegué a poner tus zapatos y a jugar a ser doctora como tú.
Hoy que llegué a la edad adulta, sé que por amor hiciste lo que creías que era imposible: soportaste penas y dolores; diste lo que era más preciado y valioso para ti: tu juventud y fuerza para darme lo mejor.
Hoy que llegué a la edad adulta comprendo tu actitud severa y tus exigencias, así como tu mano dura, tan sólo querías que yo fuera mujer de provecho, que me superara y fuera un ser humano de calidad, hoy sé que me estabas preparando para vivir.
Hoy que llegué a la edad adulta, sé que no eres perfecto, que en tu búsqueda de la verdad y la mejor manera de educarme cometiste errores, quizá no supe comprenderte en esos momentos..., pero la vida y mi propia experiencia me han enseñado a aceptarte como eres y hoy te amo.
Hoy que llegué a la edad adulta y trato de abrirme camino en la vida, sé que los triunfos se labran a base de fracasos y hoy admiro tu capacidad y constancia, tus esfuerzos y trabajo intenso, me enorgullece oir a tus colegas y alumnos referirse a ti con cariño, admiración y respeto.
Hoy que llegué a la edad adulta me percaté que tu cabello pinta canas y tus ojos visten ya anteojos; que tu piel ya no tiene esa frescura de la juventud y tus manos han perdido su vigor, todo me lo regalaste.
Hoy que llegué a la edad adulta comprendo que la vida tiene un ciclo y que hay objetivos que cumplir;me doy cuenta de que me falta camino por recorrer y proyectos que cumplir; pero me enseñaste que todo se puede, tengo un gran ejemplo en ti.
Gracias por enseñarme a tu manera los secretos de la vida; por tenderme la mano cuando tropiezo y caigo en el pozo de la desesperación; por enseñarme que en esta vida hay que luchar para realizar sueños y objetivos; por enseñarme que mi mayor proyecto en la vida SOY YO MISMA.
Me has enseñado tanto y es tanto lo que tengo que agradecerte, que un papel y una pluma no bastaría, pues aunque tengamos a veces opiniones opuestas y discutamos, sé que estarás cuando necesite un consejo o un apapacho genuino.
FUISTE, ERES Y SEGUIRÁS SIENDO MI ORGULLO, MI SUPER HÉROE Y HOY ESTOY CONVENCIDA:
¡EL MEJOR MÉDICO DEL MUNDO!

    TE AMO, tu hija Edith Díaz Romero.

Espacio concedido a la Srita. Díaz Romero.




Mario Maestro Marcín

Copyright © Todos los derechos reservados.

Publicado el: 23-07-2003
Última modificación: 25-07-2003


regresar



Página vista 174052 veces.