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El mundo de los sueños

Caminaba lento, pausadamente, por uno de los parques que adornan a esta ciudad que habito y que llena de asombro a los ojos por su belleza, por la riqueza de esta naturaleza que regaló a Mérida en Venezuela el edén de la magia en parajes hermosos e inolvidables, Los Chorros de Milla se llama este Parque, en parte zoológico, en parte camineros plenos de jardines, en parte cascadas que caen y chisporrotean en nubes de gotas cristalinas que se estrellan en las rocas y en el cauce que forma el río que las acoge. Caminaba lento y respiraba aromas de pinos silvestres y recogía musgo en el paso que marcaba mi andar.

De pronto me siento en uno de los bancos del Parque, abro el libro que llevo y trato de leer, pero es tal la imponencia del paisaje que sólo atino a dejar vagar la mirada y con los ojos abiertos dejar que los sueños se hagan en mí.

Soñar, fantasear, forjar imágenes en el mundo de las ilusiones que en la realidad no existe pero que anhelamos en la ingente búsqueda de la felicidad anunciada y puesta como tarea en la vida.

Miramos a nuestro alrededor y encontramos escollos en los caminos, represas en los seres que son parte de cada uno de nosotros, sequedad en los cauces de los ríos que soñamos caudalosos. Miramos hacia dentro de cada uno, hacia el interior que nos hace ser y encontramos que a lo mejor las metas que nos proponemos en la vida las creamos sin medir la capacidad de realización de las mismas y creemos que todo es posible por el simple hecho de que así lo queremos. Y no es así, la frustración entonces se aposenta en nosotros agriando nuestro carácter, haciéndonos huraños y distintos por la desilusión.

Elaborar, edificar un mundo irreal, llegar a la ensoñación constante puede hacer de nuestro mecanismo de defensa evasivo y a veces necesario, una psicopatía que nos deslinda de la realidad que nos toca vivir y que es la vida misma.

El mundo de los sueños, a veces tan ponderado y tan poético y tan lírico y tan de artista, puede hacernos más infelices que felices en la realidad, al dejar de vivir en el mundo virtual que parece sino de la modernidad. No es que no se sueñe, en ningún momento quiero dejar sentado que no son necesarios los sueños, lo que debemos hacer es soñar, tener metas que nos lleven a realizaciones posibles, que nos encaminen al logro de las mismas y que podamos lograr el estado de bienestar que es parte importante y definitiva en la sensación de felicidad a la que todos tenemos derecho. Lo que no debemos es ser predicadores para nosotros mismos de sueños e ilusiones que en la conciencia de nuestro pensar y sentir sabemos son irrealizables y malgastamos energía y tiempo en ilusiones que sólo en eso quedan, en deseos inmensos de llevar a terrenos de la realidad lo que está en el cielo de lo inalcanzable con el sólo alargar las manos y traer una estrella.

Seamos artífices de nuestros ratos, de nuestros momentos felices y sobre todo del bienestar de vivir con el logro de los objetivos que nos propongamos y que sean factibles de facturar en las cuentas y deudas de la vida.


Migdalia B. Mansilla R.
Noviembre 10 de 2003


sueño. (Del lat. somnus).
m. Acto de dormir.
|| 2. Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes.
|| 3. Estos mismos sucesos o imágenes que se representan.
|| 4. Gana de dormir. Tengo sueño. Me estoy cayendo de sueño.
|| 5. Cierto baile licencioso del siglo XVIII.
|| 6. Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse.
|| el ~ de la liebre. m. coloq. U. para referirse a quienes fingen o disimulan algo.
|| ~ de las plantas. m. Posición que adoptan las hojas, folíolos, pétalos, etc., en relación con las alternativas de día y noche, o con luz y calor muy intensos.
|| ~ dorado. m. Anhelo, ilusión halagüeña, desiderátum. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing.
|| ~ eterno. m. muerte (ǁ cesación de la vida).
|| ~ pesado. m. El que es muy profundo, dificultoso de desechar, o melancólico y triste.
|| caerse de ~alguien. fr. coloq. Estar acometido del sueño, sin poderlo resistir.
|| coger alguien el ~. fr. Quedarse dormido.
|| conciliar alguien el ~. fr. Conseguir dormirse.
|| decir alguien el ~ y la soltura. fr. coloq. Referir con libertad y sin reserva todo lo que se ofrece, aun en las cosas inmodestas.
|| descabezar alguien el ~, o un ~. frs. coloqs. Quedarse dormido un breve rato sin acostarse en la cama.
|| dormir alguien a ~ suelto. fr. Dormir tranquilamente.
|| echar un ~. fr. coloq. Dormir breve rato.
|| en ~s. loc. adv. durmiendo.
|| entre ~s. loc. adv. dormitando. || 2. durmiendo.
|| espantar el ~. fr. coloq. Estorbarlo, impedir o no dejar dormir.
|| guardar el ~a alguien. fr. Cuidar de que no le despierten.
|| ni en ~s, o ni por ~s. locs. advs. coloqs. U. para ponderar que algo ha estado tan lejos de suceder o ejecutarse, que ni aun se ha ofrecido soñando.
|| no dormir ~alguien. fr. Desvelarse, no poder coger el sueño.
|| quebrantar alguien el ~. fr. descabezar el sueño.
|| quitar el ~algo a alguien. fr. coloq. Preocuparle mucho.
|| tornarse, o volverse, el ~ al revés, o el ~ del perro. frs. coloqs. Haberse descompuesto el logro de una pretensión o utilidad, el cual se tenía ya por seguro. □ V. enfermedad del ~ .

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Publicado el: 10-11-2003
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El mundo de los sueños

Caminaba lento, pausadamente, por uno de los parques que adornan a esta ciudad que habito y que llena de asombro a los ojos por su belleza, por la riqueza de esta naturaleza que regaló a Mérida en Venezuela el edén de la magia en parajes hermosos e inolvidables, Los Chorros de Milla se llama este Parque, en parte zoológico, en parte camineros plenos de jardines, en parte cascadas que caen y chisporrotean en nubes de gotas cristalinas que se estrellan en las rocas y en el cauce que forma el río que las acoge. Caminaba lento y respiraba aromas de pinos silvestres y recogía musgo en el paso que marcaba mi andar.

De pronto me siento en uno de los bancos del Parque, abro el libro que llevo y trato de leer, pero es tal la imponencia del paisaje que sólo atino a dejar vagar la mirada y con los ojos abiertos dejar que los sueños se hagan en mí.

Soñar, fantasear, forjar imágenes en el mundo de las ilusiones que en la realidad no existe pero que anhelamos en la ingente búsqueda de la felicidad anunciada y puesta como tarea en la vida.

Miramos a nuestro alrededor y encontramos escollos en los caminos, represas en los seres que son parte de cada uno de nosotros, sequedad en los cauces de los ríos que soñamos caudalosos. Miramos hacia dentro de cada uno, hacia el interior que nos hace ser y encontramos que a lo mejor las metas que nos proponemos en la vida las creamos sin medir la capacidad de realización de las mismas y creemos que todo es posible por el simple hecho de que así lo queremos. Y no es así, la frustración entonces se aposenta en nosotros agriando nuestro carácter, haciéndonos huraños y distintos por la desilusión.

Elaborar, edificar un mundo irreal, llegar a la ensoñación constante puede hacer de nuestro mecanismo de defensa evasivo y a veces necesario, una psicopatía que nos deslinda de la realidad que nos toca vivir y que es la vida misma.

El mundo de los sueños, a veces tan ponderado y tan poético y tan lírico y tan de artista, puede hacernos más infelices que felices en la realidad, al dejar de vivir en el mundo virtual que parece sino de la modernidad. No es que no se sueñe, en ningún momento quiero dejar sentado que no son necesarios los sueños, lo que debemos hacer es soñar, tener metas que nos lleven a realizaciones posibles, que nos encaminen al logro de las mismas y que podamos lograr el estado de bienestar que es parte importante y definitiva en la sensación de felicidad a la que todos tenemos derecho. Lo que no debemos es ser predicadores para nosotros mismos de sueños e ilusiones que en la conciencia de nuestro pensar y sentir sabemos son irrealizables y malgastamos energía y tiempo en ilusiones que sólo en eso quedan, en deseos inmensos de llevar a terrenos de la realidad lo que está en el cielo de lo inalcanzable con el sólo alargar las manos y traer una estrella.

Seamos artífices de nuestros ratos, de nuestros momentos felices y sobre todo del bienestar de vivir con el logro de los objetivos que nos propongamos y que sean factibles de facturar en las cuentas y deudas de la vida.


Migdalia B. Mansilla R.
Noviembre 10 de 2003


sueño. (Del lat. somnus).
m. Acto de dormir.
|| 2. Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes.
|| 3. Estos mismos sucesos o imágenes que se representan.
|| 4. Gana de dormir. Tengo sueño. Me estoy cayendo de sueño.
|| 5. Cierto baile licencioso del siglo XVIII.
|| 6. Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse.
|| el ~ de la liebre. m. coloq. U. para referirse a quienes fingen o disimulan algo.
|| ~ de las plantas. m. Posición que adoptan las hojas, folíolos, pétalos, etc., en relación con las alternativas de día y noche, o con luz y calor muy intensos.
|| ~ dorado. m. Anhelo, ilusión halagüeña, desiderátum. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing.
|| ~ eterno. m. muerte (ǁ cesación de la vida).
|| ~ pesado. m. El que es muy profundo, dificultoso de desechar, o melancólico y triste.
|| caerse de ~alguien. fr. coloq. Estar acometido del sueño, sin poderlo resistir.
|| coger alguien el ~. fr. Quedarse dormido.
|| conciliar alguien el ~. fr. Conseguir dormirse.
|| decir alguien el ~ y la soltura. fr. coloq. Referir con libertad y sin reserva todo lo que se ofrece, aun en las cosas inmodestas.
|| descabezar alguien el ~, o un ~. frs. coloqs. Quedarse dormido un breve rato sin acostarse en la cama.
|| dormir alguien a ~ suelto. fr. Dormir tranquilamente.
|| echar un ~. fr. coloq. Dormir breve rato.
|| en ~s. loc. adv. durmiendo.
|| entre ~s. loc. adv. dormitando. || 2. durmiendo.
|| espantar el ~. fr. coloq. Estorbarlo, impedir o no dejar dormir.
|| guardar el ~a alguien. fr. Cuidar de que no le despierten.
|| ni en ~s, o ni por ~s. locs. advs. coloqs. U. para ponderar que algo ha estado tan lejos de suceder o ejecutarse, que ni aun se ha ofrecido soñando.
|| no dormir ~alguien. fr. Desvelarse, no poder coger el sueño.
|| quebrantar alguien el ~. fr. descabezar el sueño.
|| quitar el ~algo a alguien. fr. coloq. Preocuparle mucho.
|| tornarse, o volverse, el ~ al revés, o el ~ del perro. frs. coloqs. Haberse descompuesto el logro de una pretensión o utilidad, el cual se tenía ya por seguro. □ V. enfermedad del ~ .

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