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De la Mano de Dios

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El día trece de enero del año 2000 supe que era una " brizna de paja en el viento". Ese día supe que tenía cancer de mama. Ese día supe que la vida, que los años vividos hasta entonces, 49,se me hacían chiquitos, etéreos, vacíos. Dios!, !cuántas cosas aplazadas para después!,!cuántas vivencias dejadas de lado para esperar: que fuera el día mejor indicado!. De pronto, comprendí que la vida la tenía en un puño cerrado y al abrirlo se me escapaba entre los dedos el tiempo, que, ilusa de mí, tenía por seguro. En los ochos días siguientes tuve que cambiar todo, tomar decisiones, enfrentar el dolor de decirle a unos padres ancianos que su hija, tiene cancer, mirar a los seres que te aman y decirles , !bueno, estoy en peligro! Comprender que el Padre Nuestro es una Oración en la cual repites diariamente, que se haga Tu Voluntad, mas, no la mía. Y la voluntad de Dios era el salvarme, porque ante la terrible noticia se escondía la mejor de las promesas,! podía curarme !, podía salir adelante y seguir viviendo, como lo hago hoy, saboreando, cada instante de vida, cada sorbo de agua, cada alimento para mi cuerpo, cada respiro para mi alma. No existen recetas mágicas para enfrentar cualquier enfermedad que nos coloca al umbral de la muerte, pero, yo seguí unos pocos pasos que espero sirvan para otros que están sufriendo la agonía de una noticia inesperada. Primero: Serenidad, dejar de lado la angustia y dejar paso a la tranquilidad, para poder pensar con claridad. Segundo: Hacer de tu médico tu mejor amigo y con él llevar acabo todos los tramientos. Tercero: Alegrarse, reìr , dejar de lado la tristeza y pensar, si hubiese sido mi tiempo, no lo hubiera descubierto a tiempo. Cuarto: Ayudar con tu temple y tu alegría por vivir, a los seres que te rodean y que necesitas hoy más que nunca, ayudarlos a ayudarte. De seguro sentirás la solidadridad de todos. Y por siempre, tener Fé y sentir que de la Mano de Dios hoy recorres los caminos que tienes trazados en la vida. Hay que perderle el miedo a las palabras, cancer, sida, diabetes,.. y seguir adelante, sanar y sentir que vales para Dios y para los hombres. Que eres testimonio vivo de que cuando realizas las cosas como debes, todo sale bien. Hoy la brisa no sólo toca mi cuerpo, lo envuelve, hoy la mirada de un niño es una gloria, el beso de mamá es una dicha, la voz de mi papá una esperanza. Hoy el abrazo y la compañía de mis amigos me hicieron reconciliarme con la vida. Mis hermanos, mi familia se hicieron grandes en este mundo "ancho y ajeno".

Migdalia B. Mansilla R.


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Publicado el: 18-08-2003
Última modificación: 00-00-0000


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De la Mano de Dios

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El día trece de enero del año 2000 supe que era una " brizna de paja en el viento". Ese día supe que tenía cancer de mama. Ese día supe que la vida, que los años vividos hasta entonces, 49,se me hacían chiquitos, etéreos, vacíos. Dios!, !cuántas cosas aplazadas para después!,!cuántas vivencias dejadas de lado para esperar: que fuera el día mejor indicado!. De pronto, comprendí que la vida la tenía en un puño cerrado y al abrirlo se me escapaba entre los dedos el tiempo, que, ilusa de mí, tenía por seguro. En los ochos días siguientes tuve que cambiar todo, tomar decisiones, enfrentar el dolor de decirle a unos padres ancianos que su hija, tiene cancer, mirar a los seres que te aman y decirles , !bueno, estoy en peligro! Comprender que el Padre Nuestro es una Oración en la cual repites diariamente, que se haga Tu Voluntad, mas, no la mía. Y la voluntad de Dios era el salvarme, porque ante la terrible noticia se escondía la mejor de las promesas,! podía curarme !, podía salir adelante y seguir viviendo, como lo hago hoy, saboreando, cada instante de vida, cada sorbo de agua, cada alimento para mi cuerpo, cada respiro para mi alma. No existen recetas mágicas para enfrentar cualquier enfermedad que nos coloca al umbral de la muerte, pero, yo seguí unos pocos pasos que espero sirvan para otros que están sufriendo la agonía de una noticia inesperada. Primero: Serenidad, dejar de lado la angustia y dejar paso a la tranquilidad, para poder pensar con claridad. Segundo: Hacer de tu médico tu mejor amigo y con él llevar acabo todos los tramientos. Tercero: Alegrarse, reìr , dejar de lado la tristeza y pensar, si hubiese sido mi tiempo, no lo hubiera descubierto a tiempo. Cuarto: Ayudar con tu temple y tu alegría por vivir, a los seres que te rodean y que necesitas hoy más que nunca, ayudarlos a ayudarte. De seguro sentirás la solidadridad de todos. Y por siempre, tener Fé y sentir que de la Mano de Dios hoy recorres los caminos que tienes trazados en la vida. Hay que perderle el miedo a las palabras, cancer, sida, diabetes,.. y seguir adelante, sanar y sentir que vales para Dios y para los hombres. Que eres testimonio vivo de que cuando realizas las cosas como debes, todo sale bien. Hoy la brisa no sólo toca mi cuerpo, lo envuelve, hoy la mirada de un niño es una gloria, el beso de mamá es una dicha, la voz de mi papá una esperanza. Hoy el abrazo y la compañía de mis amigos me hicieron reconciliarme con la vida. Mis hermanos, mi familia se hicieron grandes en este mundo "ancho y ajeno".

Migdalia B. Mansilla R.


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Publicado el: 18-08-2003
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